El narcotraficante que pagó un millón de dólares por un caballo

Carolina Pichardo
Santo Domingo

Antes de Pablo Escobar hubo un narcotraficante conocido por crear el Cartel de Medellín: el colombiano Gonzalo Rodríguez Gacha, que con el apodo de “El Mexicano”, se convirtió en uno de los capos más influyentes de la droga en los años 80.

Con orígenes campesinos, Rodríguez Gacha nació el 14 de mayo de 1947 en Pacho, Colombia, y cuando se acercaba a los 25 años se unió a la organización criminal “los zar de las esmeraldas”, piedra preciosa destacada en este país suramericano.

Al poco tiempo de su establecimiento en el mundo del narcotráfico  ganaba 230 mil dólares por minuto y su nombre entró en la lista de los hombres más ricos del mundo, según la revista Forbes.

Informaciones publicadas por la BBC afirman que una de sus más lujosas mansiones, con 5,400 metros cuadrados, estaba en Bogotá, Colombia.

Uno de los crímenes que cometió fue el asesinato del ministro de Justicia colombiano, Rodrigo Lara Bonilla quien trató de controlar el imperio que estaba liderando El Mexicano.

Se le conoce por atentados terroristas que dejaron cientos de víctimas. Uno de los más recordados por la sociedad colombiana fue el estadillo de una bomba en un avión comercial el 27 de noviembre de 1989.

La BBC agrega que tenía aproximadamente mil guardias de seguridad en su espalda, quienes eran instruidos por expertos y delincuentes especializados de países como Israel.

Sus cantantes favoritos eran Pedro Infante, José Alfredo Jiménez y Vicente Fernández. Le gustaba los mariachis, por eso el apodo del país norteamericano, y adecuó la vivienda con paredes especiales para que no saliera el ruido de la música y molestara a los vecinos.

En la época en la que fue adquirida tuvo un valor aproximada a 18 millones de dólares.

La mansión construida por arquitectos japoneses tenía decoraciones de oro y piel de oso, además de túneles. Sin embargo, su estado  decayó con los años y ahora están pensando construir la embajada de China más grande de América Latina dentro de la propiedad.

En el mismo contexto Univisión informó que El Mexicano tenía a su nombre 116 propiedades.

Otra de las más lujosas era Cuernavaca, nombrada como  una localidad mexicana, que tenía gimnasios, helicópteros, cancha de fútbol y una capilla.

Su mascota favorita era Túpac Amarú, un caballo de un millón de dólares. Rodríguez Gacha apreciaba tanto al animal que le celebraba cumpleaños donde los invitados comían bizcocho y había piñatas.

Túpac vivía en una caballería de 25 metros cuadrados, donde había un veterinario las 24 horas del día, y estantes donde colocaban sus trofeos.

Después de los múltiples ataques hacia el Estado y a los enemigos, las autoridades colombianas activaron un plan de búsqueda y exterminio de El Mexicano.

Semanas después del derrumbe del avión las autoridades colombianas activaron más la búsqueda de este capo, quien fue acribillado el 15 de diciembre de 1989.